Consideraciones previas

Para la puesta en obra  de un revestimiento en una fábrica, el soporte debe ser preparado siguiendo las consideraciones detalladas a continuación.

En primer lugar, el paramento debe estar libre de humedad por agua de lluvia, humedades por capilaridad debido al contacto con el suelo, pinturas, polvo o cualquier otro elemento que disminuya la adherencia del mortero. Por otro lado, también es conveniente que el paramento no esté del todo seco para que no absorba la humedad del mortero, secando demasiado rápido el revoco aplicado.

Si el revoco se realiza mediante cal grasa es conveniente espaciar el tiempo de aplicación entre las capas para facilitar la carbonatación del paramento, sin permitir que la desecación sea demasiado brusca y se produzcan fisuraciones. Para ello, debe mantenerse el paramento húmedo durante la primera semana. En función de la situación climatológica el tiempo de demora entre las capas será de entre 3 y 6 semanas. Si éstas son muy espesas es preferible realizar dos manos más finas en lugar de una sola del espesor final deseado.

Deberán preverse las posibles reacciones de los aglomerantes con algunos de los compuestos de los ladrillos, como los sulfatos solubles de los ladrillos que pueden reaccionar con los cementos y las cales de los morteros.

Ejecución del Enfoscado

Para ejecutar el enfoscado maestreado, se disponen sobre el soporte previamente limpio, maestras verticales con separación que no supere un metro. Se humedece la superficie del soporte, se aplica el mortero entre maestras, de manera homogénea, procurando que éste se introduzca en todas las irregularidades del soporte para no falsear su adherencia.

Para realizar el enfoscado sin maestrear, se humedece la superficie y seguidamente se ejecuta el enfoscado, teniendo también especial cuidado en que el mortero penetre en las irregularidades del soporte.

Con este método se pueden conseguir tres acabados diferentes que deben realizarse previamente al final de fraguado. Aplicando una regla sobre el paramento se consigue un acabado rugoso, si se emplea en cambio un fratás sobre la superficie fresca hasta lograr que ésta esté plana se consigue un acabado fratasado. Por último, empleando también la llana sobre la superficie fresca y aplicando una capa de pasta para tapar los poros se consigue un acabado bruñido.

Ejecución del Revoco

En primer lugar se regará el paramento enfoscado para acabar de limpiarlo, así como para evitar que tome humedad de la pasta cuando ésta sea aplicada.

Si el paramento es de superficie irregular, se procederá a la colocación de maestras. A continuación se proyecta enérgicamente en pasos sucesivos y próximos en el tiempo la primera capa del revoco para conseguir una sola capa, que al día siguiente de su ejecución tendrá que someterse a un cepillado para quitar los granos de arena de la ultima capa. Se procederá análogamente con la segunda capa. La capa final del revoco dependerá del acabado que se desee. En muchos casos, el revoco finaliza con un repretado, que consiste en apretar el mortero con fuerza mediante la llana y levantándola rápidamente del plano, produciéndose así un efecto de succión que transporta a la superficie el agua de cal mejorando su carbonatación. Además, esta operación evita fisuraciones y aumenta la compacidad, dotando así al revoco de una mayor resistencia mecánica.

En la sucesión de capas debe tenerse en cuenta que para mejorar la impermeabilidad del mortero es conveniente que las capas sucesivas contengan cada vez un árido más fino para así disminuir la porosidad capilar sucesivamente, creando así un mortero secante.

 

Bibliografía: (ANCADE, 2008); (Gárate, 1994)

 

Véase también:


Volver a Revestimientos verticales