De la consolidación de los aglomerantes hidráulicos a la aparición del cemento Portland.

En los bosquejos históricos de numerosos autores de tratados de construcción (Camuñas, 1974); (Orús, 1948); (Gomà, 1979) se atribuye el descubrimiento de los aglomerantes hidráulicos a Smeaton, Vicat y sus coetáneos en el siglo XVIII. Es bien sabido por lo comentado anteriormente que desde los fenicios hasta el imperio romano conocían las propiedades de la adición de componentes arcillosos a un aglomerante calcáreo. Si bien es cierto que no se encuentran notables referencias en los posteriores siglos, los restos arquitectónicos de dichas culturas demuestran este conocimiento.

Se atribuye este hecho a la influencia de los tratados de construcción romana, sobretodo Vitruvio, quien insistía en la pureza de la caliza, lo que llevó a desechar posteriormente cualquier caliza con contenido arcilloso. Éste constituye una cuestión de error de interpretación, ya que partiendo de una caliza pura puede añadirse como aditivo cualquier otro material, y un concepto no se contradice con el otro. También es sabida la frecuencia con la que un tratado reproduce las ideas de un antecesor, destacando lo más importante según los criterios de su época. De este modo, va perdiéndose y modificándose la información por no acudir al texto original. Trata extensamente este concepto la obra El legado oculto de Vitruvio (Moreno-Navarro, 1993).

En cuanto a lo que denominaremos re-descubrimiento de los aglomerantes hidráulicos, éste se remonta a 1765 cuando se encargó a Smeaton la construcción del faro de Eddyston (Gárate, 1994), y éste se propuso encontrar una cal que pudiera “resistir al agua del mar”. Experimentó con calizas de Averthan y mediante análisis químicos que demostraban la presencia de arcilla concluyó que las impurezas arcillosas en la caliza debía ser uno de los factores que conferían a ésta propiedades hidráulicas.

Posteriormente, hacia 1812, Louis Vicat estudió las mezclas de calizas puras y arcillosas, y definió el índice de hidraulicidad de una cal, que depende de su composición, así como de las temperaturas y duraciones de cocción. De este modo creó las primeras cales hidráulicas artificiales, utilizando no sólo calizas con impurezas arcillosas sino añadiendo arcilla a una caliza pura. La hidraulicidad se explica más ampliamente en el apartado sobre el ciclo de la cal.

Poco más tarde Joseph Aspdin descubriría el denominado cemento portland, que patentaría en 1824 y destronaría el uso de la cal en la confección de morteros para la construcción. Tal y como se comenta en cal vs. cemento, la cal y el cemento tienen una composición y funcionamiento diferentes, y es importante valorar las ventajas e inconvenientes de su utilización según el caso.

Bibliografía: (Camuñas, 1974); (Orús, 1948); (Gomà, 1979); (Moreno-Navarro, 1993); (Gárate, 1994)

 

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